jueves, 9 de septiembre de 2010
Entrevista a Fernando Aramburu
"Que me perdonen los susceptibles, pero con frecuencia, por no decir casi siempre, prefiero saborear una cerveza fresca a contemplar el 'Guernica' de Picasso, por poner un ejemplo. Vengo de una juventud de rebeldía contracultural que en un sentido concreto aún me determina. Y me determina porque, como me mantiene conciente de la infertilidad de los convencionalismos, estimula en mí el afán creativo". Palabra de Fernando Aramburu.
Ratón (irónico y pasota) y Clara ('cultureta' con jaquecas), Clara y Ratón, pareja, jóvenes, viaja. Y de fondo, claro, Alemania. Estos tres elementos componen 'Viaje con Clara por Alemania' (Tusquets). Se podría añadir a la tía Hildegard, a la cuñada Gudrun, a unos ecologistas radicales. Se podrían añadir las particularidades de varias comarcas alemanas, varios chascarrillos, y Berlín como conclusión, con mal tiempo. Un viaje y su recuerdo. "Incluso en la escritura me da pena alejarme de Berlín".
El protagonista, español, Ratón, escribe el reverso de la guía turística de su novia, germana y filóloga. La novela es la memoria literaria de esa pareja en su itinerario, todo ligero como una comedia sin equipajes retóricos ni seriedades. "Sólo pretendí escribir con humor socarrón sin resignarme a los recursos habituales de la superficialidad. A otros corresponde juzgar el resultado", dice el autor.
Él (es decir, Ratón, susceptible de ser confundido con Aramburu, también español afincado en ese país) es partidario del Burger King, que varias veces asoma la corona, y se mofa del "escándalo" que provoca Calixto Bieito. Ya en el casco antiguo de Lübeck, se refiere, desdeñoso al "Patrimonio Cultural de la Humanidad y esas cosas". La contracultura y esas cosas.
De lo que está escribiendo Clara sólo tenemos breves referencias, con el tierno sarcasmo de Ratón ("Le di la razón. Eso siempre le pone contenta", se lee). A Clara le da por comparar una montaña (el Broken, de Harz, para más señas) con el primer pastel de cumpleaños que recibe un niño. "Hay un lirismo trasnochado y ñoño, todavía vigente, del que me suelo mofar sin especial saña cuando tengo tiempo", cuenta Aramburu.
Las normas y la expresión
En primera persona, sin saña, y quitándole la mayúscula a la cultura, Aramburu ha vuelto a las librerías. "Me parece que seguimos pensando y juzgando los hechos literarios con aquella mentalidad de principios del siglo XX, que postulaba la originalidad a toda costa, y la otra posterior, que exigía el compromiso. Yo adoro las normas porque, mientras me dedico a desobedecerlas, se me ocurren ideas. Más me apesadumbraría no disponer de una personalidad fértil y propia desde la cual expresarme".
Hablando de normas, ¿y los "nocilleros"? "Está bien que se caliente un poco el ambientillo. Hacía largo tiempo que una generación de jóvenes escritores no se atrevía a abrir el pico e insolentarse con los que acaparan la plataforma de los pedestales. Al final ganarán los jóvenes, no sólo porque es ley de vida que así ocurra, sino porque son los encargados de redactar nuestras necrologías".
Y, para despejar dudas, ¿Calixto Bieito? "Yo he soportado dos montajes suyos para ópera, en uno de los cuales llegué a sentir compasión póstuma por Mozart. Es un hombre listo que ha tenido el privilegio, y ha sabido aprovecharlo, de cachondearse en los mejores escenarios de Europa de la ilimitada estupidez del género humano".
miércoles, 8 de septiembre de 2010
viernes, 20 de agosto de 2010
Irabazlea...
Clara, que ha recibido el encargo de escribir una guía personal de Alemania, convence a su pareja para tomarse un periodo sabático y viajar juntos por el norte del país. Para ella significa la oportunidad de rematar una obra inspirada.
Para él, en cambio, un extranjero que lleva pocos años en el país, será ocasión de unas vacaciones placenteras, con el solo inconveniente de visitar museos... o librerías donde preguntar por el libro publicado de su mujer.
Pero por más que el recorrido y las actividades estén organizados al germánico modo, enseguida surgen problemas: menores algunos, como las jaquecas de ella o sus crisis de inspiración, que obligan a Clara a quedarse en el hotel y a él a realizar el correspondiente reportaje; otros más graves, como la irrupción de la familia alemana, o de algunos amigos de un ecologismo radical, que proporcionarán al viaje sus momentos más hilarantes y más enternecedores.
La clave, como ya ha descubierto el lector, es que estamos leyendo la crónica que él, que no es escritor, se ve obligado a redactar para recoger todo aquello que la guía de su mujer ha obviado.
martes, 27 de julio de 2010
2010-2011ko 1.go irakurgaia...
Irribarrez irakurtzen dira. Umorea dagoelako ipuin hauetan. Umore beltza, askotan, eta tragikoa. Adi-adi irakurtzen dira, bere laburrean, besteen elkarrizketa zatiak entzutearen kulpabilitate puntuarekin: hitzik galdu gabe. Presaka irakurtzen dira, idazlea ez baita luzamendutan ibiltzen. Hasieratik jartzen zaitu narratzailearen mende. Narratzaileak, emakumeak ia beti. Sexoen arteko gudua dute ardatz: maitasunaz, gorrotoaz eta mendekuaz dihardu, beraz, Arantxa Iturbe. Ez da ikusle neutral, orojakilea. Gatazkaren erdi-erditik idazten du, labur, zorrotz eta, batez ere, gaizto. Gero, Ipuin gehiagoren irrika eta gudu luzeagorako grina utziko dizkizu.lunes, 12 de abril de 2010
Hurrengo irakurgaiak / Próximas lecturas

[...] La habitación es pequeña. Rectangular. Agobiante a pesar de sus paredes claras, color azul cian, y de las dos cortinas con dibujos de pájaros migratorios atrapados en el vuelo, sobre un cielo amarillo y azul. Llenas de agujeros, dejan pasar algunos rayos de sol que van a terminar en las franjas apagadas de un kilim. Al fondo de la habitación hay otra cortina. Verde. Lisa. Oculta una puerta condenada. O un trastero. La habitación está vacía. Vacía de cualquier adorno. Excepto la pared que separa las dos ventanas, en la que cuelga un pequeño kanyar, y debajo del kanyar, la foto de un hombre con bigote. Debe de tener unos treinta años. Cabello rizado. Rostro cuadrado, enmarcado por unas patillas cuidadosamente recortadas. Sus ojos negros brillan. Pequeños, separados por una nariz aguileña. El hombre no está riendo, sin embargo, parece contener la risa. Eso le da un aspecto extraño: el de alguien que, para sus adentros, se burla de quien lo mira. Es una foto en blanco y negro, coloreada a mano en tonos desvaídos.
Frente a esa foto, al pie de la pared, el mismo hombre, algo mayor ahora, está acostado sobre un colchón [...]
Musika airean. Karmele Jaio

Leiho ondoan ematen du eguna Elenak, kalera begira, munduan egin beharrekoak eginda dituelakoan. Seme-alabek Ekuadorreko neska bat ekarri diote, etxeko lanetan laguntzeko eta etxetik ateratzera animatzeko. Elenak, baina, bertan geratu nahi du, bere oroitzapenei atxikia.
Maitasuna eta gorrotoa, adiskidetasuna eta zeloak, bizinahia eta etsipena… Sentimenduen nobela da Karmele Jaioren bigarren eleberri hau, pertsonaien nortasuna fintasunez deskribatzen duena eta, oroz gain, bizitza den sinfonia erraldoiaren handitasuna azpimarratzen duena, bere gazi-gozo eta kontraesan guztiekin.
jueves, 25 de febrero de 2010
Hurrengo irakurgaiak / Próximas lecturas
Amona Basoan galdu zeneko – Arantxa Iturbe / Elena Odriozola
Inork ez ditu kontatzen ipuinak amona Elenik bezain ondo. Asko dakizki eta ez dakizkienak asmatu egiten ditu. Baina behin ipuinak nahasten hasi zen amona Eleni, eta Txanogorritxoren ipuinean galdu zen. Gauzak ahazten hasi baitzitzaizkion
El amante – Marguerite Duras
Si bien el nombre de Marguerite Duras ha
quedado ligado a las letras francesas del siglo XX, sobre todo cuando en 1984 fuera la ganadora del prestigioso Premio Goncourt, esta autora nació en realidad en Indochina, en el año 1914. Allí tiene lugar la historia de amor y de deseo que se narra en El amante. Sus protagonistas son una adolescente de quince años, bella y pobre, y un próspero comerciante chino doce años mayor.
La muchacha no es otra que la propia escritora, quien en estas páginas autobiográficas rememora este tórrido romance, una relación apasionada de intenso amor y odio que puso en jaque sus vínculos familiares y la hizo madurar repentinamente. Pero además del erotismo, lo que distingue a la narración de Duras es el énfasis que pone en la descripción de sus vínculos con su familia, especialmente con su madre y con sus dos hermanos, el menor de los cuales muere durante la Segunda Guerra.
Lo que marca la relación entre la adolescente y el amante es el silencio. Las convenciones sociales, la educación en el instituto, la vestimenta, la belleza, las diferencias para con las mujeres nativas, el dinero, las ausencias, la muerte… todo es descrito con maestría por Duras. La novela no está dividida en capítulos, sino en breves apartados que dan un ritmo particular, breve y entrecortado, a la lectura.
El amante fue traducida a 43 lenguas y tuvo mucho éxito en todo el mundo. La novela fue llevada al cine por Jean-Jacques Annaud con el título El Amante.
lunes, 14 de diciembre de 2009
2009ko azken liburuak
Expiación - Ian McEWANLa culpa desde la inconsciencia de la niñez
Esta novela de Ian McEwan está construida a base de estratos geológicos, capas que a veces se superponen y otras, se amalgaman.
El primer acercamiento evoca la novela romántica de comienzos del XIX, con ecos inconfundibles de Jane Austen en cuanto a la vida familiar bien asentada en el espacio cerrado y defendido del exterior de la casa de los Tallis, una especie de burbuja o invernadero en el que sus moradores se sienten intocables. Pero este es sólo el estrato superficial, porque una lectura atenta permite entrever debilidades, rencillas, manías y vicios que ponen en peligro toda esa aparente estabilidad que aflora mediante una sutil disección de la sociedad de clases.
“Expiación” está concebida en tres partes, según el criterio clásico, al modo de la Poética de Aristóteles, si nos empeñamos en hacerlo encajar dentro de los principios metodológicos.
En cambio, si conseguimos liberarnos de toda esa clase de trabas impuestas por la erudición, tal vez no resulte descabellado buscar un paralelismo entre su estructura y un apetitoso menú gastronómico de tres platos, con una entrada suave, un principio fuerte y un postre rotundo.
El epílogo es la copa de la sobremesa que se alarga un poco a la fuerza, de la que generalmente suelo abstenerme, de la misma forma que McEwan debiera haberlo suprimido. A veces es perjudicial obsesionarse por que todas las piezas encajen en su lugar. Es preferible dejar alguna vía abierta para que entre un poco de aire y trabaje también la imaginación del lector.
El cálido verano de 1935 nos sumerge en el ambiente algo decadente de la casa de los Tallis donde todo parece rodar con una fácil inercia sólo interrumpida por incidencias domésticas de escaso interés y por el constante eco de los tambores de guerra, todavía lejanos, hasta llegar al clímax, con la violación de la prima Lola Quincey, la acusación a Robbie, hijo de una empleada de la casa y protegido del señor Tallis, y la detención de aquel dándose a entender desde el principio que no es el verdadero culpable.
La segunda parte transcurre...
Emakume sugearen misterioa – Patxi ZUBIZARRETA

Tomas, “hiriko trenak ekarritako” protagonista nagusia, Larrañetara iritsi da, San Migel jaietan, eta ondo ikasia dakar bere guraso ordekoek irakatsitakoa: “Zuk beti esan 1926ko abenduaren 21ean sortua zarela, Tomas Sainduaren egunean”. Hiriko trenak ekarritako umeak, La Troupe Francesco-ko titiriteroak ezagutuko ditu: neska bat, agurea eta emakume sugea. Eta misterioa.